


























Hay casas que se sienten hogar desde el primer paso. Esta estupenda adosada, situada en esquina para regalar más luz y privacidad, se despliega en tres niveles de 200 m² construidos, pensados para la vida en familia sin renunciar al confort ni al encanto de vivir junto al mar en Palma.
La planta baja recibe con un amplio salón comedor a dos niveles presidido por una chimenea, con techos altos y grandes ventanales que llenan la casa de claridad. La cocina, completamente amueblada y equipada con electrodomésticos Neff, abre directamente al jardín, y se completa con lavandería y un aseo de cortesía. En la primera planta descansan tres dormitorios: el principal con vestidor y dos baños completos revestidos en piedra, uno de ellos en suite. La planta alta ofrece una acogedora sala abuhardillada con pequeña terraza, fácilmente convertible en un dormitorio adicional. Suelos de roble, doble acristalamiento de PVC, aire acondicionado, radiadores de gas ciudad y puerta blindada firman una reforma cuidada hasta el último detalle.
El jardín privado y la terraza prolongan la vida hacia el exterior, con un frontón que añade un guiño único para el ocio en casa. La propiedad se integra en una bonita comunidad con jardín comunitario y piscina, e incluye una plaza de garaje exterior con la posibilidad de alquilar un segundo aparcamiento.
Muy bien ubicada entre Porto Pi y la Bonanova, la casa disfruta de todo tipo de servicios y amenidades a mano y de esas vistas parciales al mar que hacen especial el día a día en esta zona privilegiada de Palma.